Una línea prioritaria del colegio es asesorar al alumnado y ayudar a elegir los estudios universitarios y su salida profesional de modo acertado. En este sentido, la orientación académica y profesional adquiere especial relevancia cuando han de tomar una decisión que puede condicionar, en gran medida, su futuro académico y profesional, especialmente al finalizar la Enseñanza Secundaria Obligatoria o comenzar el Bachillerato.

Fruto de la atención personalizada y el trato individualizado que se da en el centro, el tutor, principalmente, busca asesorar de acuerdo a las necesidades específicas de cada etapa educativa o del alumno y, en este caso, brindar la adecuada orientación profesional, conjuntamente con el Departamento de Orientación del colegio. En relación a esto, para facilitar la toma de decisiones, se pasa una batería de tests que ayuden en dicha labor. De esta forma, al finalizar el curso, ambas figuras elaboran el Consejo Orientador, un documento no vinculante en el que se propone un itinerario educativo y se entrega personalmente a los padres.

Para todo ello, se valoran aspectos como las cualidades personales, las aptitudes, los intereses profesionales o el rendimiento académico, entre otros.