No es lo mismo enseñar los números que desarrollar el sentido del número, nos explica la profesora de matemáticas de Infantil, Gema Ovejas.

El número es algo estático, determinado, cerrado, mientras que el sentido numérico es algo abierto, dinámico, vivo. Lo que la realidad ofrece a los niños y a las niñas son cantidades que pueden juntar, separar, agrupar de diversas maneras… Los símbolos numéricos les permitirán afinar, precisar y llevar a cabo representaciones mentales más exactas de esas cantidades, sin necesidad de tenerlas delante y visualizarlas. Cuando se trabaja con números y cantidades, se desarrolla la capacidad de razonamiento de estos.

¿Cuándo alcanzan los niños el sentido numérico? Cuando los niños son capaces de:

  1. Comprender el tamaño de los números.
  2. Piensan sobre ellos.
  3. Los utilizan como referentes.
  4. Desarrollan percepciones acertadas sobre los efectos de las operaciones.
  5. Emplean su conocimiento sobre los números para razonar de manera compleja.

Educar en el sentido del número es ayudar al alumno a que construya un conjunto de relaciones entre las cantidades en el espacio, en el tiempo y la acción de contar y los símbolos numéricos. Para llegar a ello, tenemos que generar en el aula actividades en las que los alumnos tengan la oportunidad de apreciar, contrastar, separar, juntar, añadir, contar, representar, igualar, combinar, etc. Y sobre todo, que disfruten mientras aprenden matemáticas, de manera manipulativa.