• Español
  • English

La persona, lo primero. 

Te acompañamos en el camino.

234243234234

Ver más fotos. 

En 1° de Infantil han aprendido cuatro emociones básicas: joy, sadness, anger y surprise.

Las trabajaron con bits de inteligencia y con canciones, como “If you’re happy and you know it”. Además, lo integraron como parte de la rutina: todos los días se les pregunta cómo se sienten y pensamos, entre todos, motivos para situarnos en cada emoción.

También las han ido aprendiendo a través del cuento “El monstruo de colores”. Mientras que en el resto, aunque no las traten como tema principal, se hace una pausa para preguntar a los niños cómo creen que se sienten los personajes en cada situación, animándoles, muchas veces, a cerrar los ojos e imaginárselo.

En 2° de infantil trabajaron lo mismo que en 1°, pero aumentando el nivel de dificultad. Aprendieron la emoción de “disgust” y “fear”, y jugaron a ser actores.

Salen a nuestro “escenario”, cierran los ojos y piensan en algo que les coloque en esa emoción, poniendo la cara que la representa. Los compañeros tienen que adivinar cuál es. A la vez que el contenido, se premia el uso del idioma.

Hicieron un mural que podéis ver en el álbum de fotos. Dividieron las emociones en equipos, tenían que dialogar con sus compañeros y cada equipo, y dibujar situaciones que les colocaran en la emoción que les había tocado. Posteriormente lo explicaban y lo ponían en un mural común. Para finalizar, reflexionaron sobre ello.

En 3° de infantil se les explicó la culpa, la curiosidad y la admiración. Como están con el centro de interés del cuerpo humano, reflexionaron sobre cómo el cuerpo manifiesta cada emoción.

También hicieron un juego que consiste en el dibujo de varias circunferencias en la pizarra. Salen dos alumnos, uno es el actor y otro el pintor.

Al primero se le enseña una tarjeta con una emoción y este tiene que poner la cara  correspondiente a la misma, pintándola dentro de la circunferencia (los compañeros se fijan en cómo están los ojos, la boca, la frente…).

Posteriormente, el resto tiene que adivinar la emoción a través del dibujo.