En la última actividad de “15 minutos contigo”, la profesora de Entreviñas, Julia Fernández, habló sobre la importancia del sueño en los niños.

Comenzó su exposición mencionando la necesidad de afianzar, en estas edades, los cuatro hábitos básicos: sueño, higiene, orden y alimentación, que son los cimientos sobre los que se va a construir y consolidar la personalidad del niño. Los hábitos buenos se adquieren por la repetición de actos o de comportamientos correctos. De ahí la importancia de las rutinas con los niños, la repetición de ciertas actividades y tareas todos los días y a las mismas horas. Por otro lado, sostuvo que los hábitos incorrectos o mal adquiridos se pueden reeducar.

Refiriéndose al sueño, recalcó que es uno de los cuatro hábitos básicos que podemos enseñar al niño. A cualquier edad se puede aprender, pero el momento idóneo es a partir de los seis meses. Los padres deben de estar firmes y seguros, al mismo tiempo, tener mucha paciencia, y enseñar a los niños el hábito del sueño con mucho cariño. “Debemos de estar mentalizados de que el niño puede aprender a dormir, al igual que aprende a comer, para ello un requisito previo es que debe dormir solo en su habitación”, explicó.

Los principales estímulos para ayudar a funcionar el reloj biológico en los niños son:

  • Luz de día y oscuridad de noche
  • Ruido de día/silencio de noche
  • Ayudarse de cenas/ comidas
  • Enseñar hábito

Algunos elementos que, recoge, “pueden ayudarnos a enseñar al niño a conciliar el sueño” son: tener un horario fijo, antes de dormir realizar una actividad breve y relajada, acostarle y rezar, y no alterarnos si llora.
Para finalizar su intervención, Julia recomendó la lectura del libro de “Duérmete niño”, de Dr. Estivil, para enseñar a dormir a los niños y reeducar el hábito del sueño.