Siguiendo un método muy conocido en Estados Unidos, el Flour Baby Project, cuyo objetivo es fomentar la responsabilidad entre los adolescentes y que conozcan lo que implica tener un bebé, en clase de Biología de 3º de ESO se les propuso cuidar de un saco de harina, como si fuera un bebé, durante 5 días.

Así, tenían que llevarlo con ellas el mayor tiempo posible. Si por algún motivo no podían hacerse cargo, debían buscar a alguien que le cuidara, incluso pagar por dicho servicio de forma simbólica. Además, en clase se acondicionó un lugar en las estanterías que hizo las veces de guardería y había una serie de reglas que debían cumplir responsablemente: no dejar el bebé a otra persona más de tres veces en los cinco días, tenía que tener nombre y cara, debían destinar un tiempo al día para los cuidados que requiere, etc.

Este proyecto ha tenido una excelente acogida en las familias y los padres han colaborado de forma activa para que sus hijas entendieran la dedicación y sacrificio que supone cuidar de un bebé. Asimismo, la respuesta de las alumnas ha sido muy buena. No solo han disfrutado de una actividad diferente y divertida, sino que también han llegado a la conclusión que se esperaba: el cuidado de un bebé requiere de una gran responsabilidad y todas ellas dijeron que era muy complicado, sobre todo a la hora de ver qué hacían con el bebé durante el fin de semana. Por último, las alumnas entregaron un documento con las firmas de los padres para confirmar que en casa habían cuidado debidamente al bebé de harina.