Patricia Ortiz, profesora de Biología, propuso, a las alumnas de 1º de Bachillerato, repasar la teoría de la evolución, la clasificación taxonómica de los seres vivos y el aparato digestivo a través de un “Break Out“.

Así pues, esta metodología activa permitió a las alumnas tratar los contenidos del trimestre viajando a tiempos del Jurásico. Además, tuvieron que enfrentarse a distintos retos para volver al presente: traducir código morse, resolver laberintos y enigmas, sacar coordenadas, etc.

Un recurso educativo, con un claro componente de gamificación, cuyo funcionamiento es similar al “Escape Room”. Concretamente, el “Break Out” consiste en simular una situación de encierro de la que los alumnos han de fugarse superando una serie retos. A medida que van cumpliendo con éxito las misiones, obtienen diversas claves con las que abrir cerrojos.

Se trata, en definitiva, de brindar al alumnado herramientas innovadoras con las que realizar una autoevaluación sobre los distintos temas abordados en la asignatura, adquirir una visión general de los mismos y asentar conocimientos. Es más, estas técnicas permiten aumentar su motivación, mejorar el proceso de aprendizaje y promover el trabajo cooperativo, al tiempo que desarrollan destrezas y habilidades comunicativas.