• Español
  • English

La persona, lo primero. 

Te acompañamos en el camino.

234243234234

Susana García Mangas participa en el encuentro internacional “Artes, emociones y creatividad” que organiza la Fundación Botín y el Centro de Inteligencia Emocional de la Universidad de Yale. Tres jornadas, del 9 al 11 de octubre, en las que, de forma creativa y a través de un grupo diverso de reconocidos expertos, se ha profundizado en la conexión entre esos conceptos y en cómo las artes pueden ayudar a desarrollar la creatividad para superar retos, mejorar el bienestar y generar riqueza económica y social.

Un encuentro -según cuenta Susana- “muy rico en experiencias”, donde ha existido una parte más teórica, en la que se han mostrado resultados de investigaciones de distintas universidades, como la de Yale, Nebraska, Connecticut o Toronto, junto con vivencias y espacios para la creatividad y el arte, la danza, la música, el teatro y la pintura.

De esta forma, señala, “la conclusión que extraigo es que las Artes son un lugar de encuentro, una conversación en la que se nos interpela”. A lo que añade, a continuación, que las emociones tienen un lugar importante en este proceso “porque nos aportan información de lo que sentimos y por qué lo sentimos”.

En relación a esto, Susana incide en la importancia de desarrollar la creatividad. Una destreza clave (pero no la única) en este “mundo tan complejo en el que nos hallamos, en el que hay que preparar a los jóvenes para que encuentren soluciones para los problemas”. Algo con lo que, entendiendo lo creativo por novedoso y útil, se trabaja en el día a día del colegio.

Concretamente, está relacionado con el programa de gestión emocional que llevamos a cabo en Alcaste. A través del varios proyectos, se busca el desarrollo de la creatividad y se prevé introducir -poco a poco y más aún- el Arte, pues hay evidencias de que dibujar mejora el estado emocional de los niños. En este sentido, está comprobado que el desarrollo de la creatividad ayuda a entrenarse a superar la frustración que se origina cuando las ideas no surgen fácilmente y hay que perseverar. Asimismo, la experiencia estética crece con el uso, por lo que es necesario exponer a nuestras alumnas a este tipo de vivencias tan enriquecedoras.